Texto interno

Había una vez una farolera que tropezó y en la calle se cayó y al pasar por un cuartel se enamoró de un coronel, pero el coronel se quería casar con una señorita de San Nicolás que sepa tejer, que sepa bordar, que sepa abrir las puertas para ir a jugar… Entonces el coronel se confundió y pensó: me quiero casar y no sé con quién, con esta sí, con esta no, con esta señorita me caso yo. Sigue leyendo

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